¿Cómo emprender y crecer ad portas de una recesión?

Georgina Arrate, psicóloga e ingeniera comercial, se arriesgó al dejar un cargo gerencial y una exitosa trayectoria profesional, para formar su empresa familiar. Durante más de 10 años, ha capacitado y asesorado a emprendedoras y emprendedores de todo Chile y hoy es una de las principales relatoras, que el ecosistema más demanda

Durante la semana de la Pyme, Georgina participó en el Encuentro de Mujeres Empresarias, en cuya charla creó un ambiente acogedor, motivante y de alta inspiración entre las participantes, conectadas on line desde distintas ciudades del país. Porque además de sus conocimientos, experticia y experiencia, Georgina traspasa entusiasmo y ternura en sus relatorías.

En esta entrevista, comparte claves muy importantes para avanzar en escenarios VUCA.

Georgina se destaca por su constante capacitación. Tiene un magister en Desarrollo Organizacional y varios diplomados en gestión, marketing digital y en otras temáticas en las que se ha perfeccionado según las oportunidades que se le han presentado.

Alcanzó a ser gerente en recursos humanos cuando se decidió tomar un camino diferente y creó con su marido su propio negocio. Al mundo del emprendimiento llegó mediante 2 vías. La primera es a través de su empresa, Kanri ®. La segunda por medio del trabajo en consultoría, docencia e investigación que realiza para universidades, ONGs e instituciones públicas. 

Desde hace varios años trabaja en actividades de capacitación para el Programa “Jefas de Hogar” del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, el programa “Prodesal” y “Mercado Campesino” de INDAP, en Quiero Mi Barrio del Ministerio de Vivienda. “Desde estas instituciones me ubicaron de algunos Centros de Negocios de Sercotec y de Pyme En Línea de Corfo y de otras organizaciones”.

Aprendizajes valiosos para avanzar

Gracias a su labor, ha recorrido todo Chile para apoyar a empresarias y empresarios. De su trabajo, extrae importantes aprendizajes, para quienes están hoy emprendiendo.

Compartí con personas con ideas de negocios extraordinarias, en las cuales daban ganas de invertir recursos y energías.  Lamentablemente, la visión de estos emprendedores y emprendedoras no apuntaba al crecimiento. A lo largo de esta última década, he encontrado gente que argumenta “no puedo”, “esto es mucho para mí”. Entonces, sus emprendimientos “sobreviven”, porque ven el crecimiento como algo muy difícil, no se proyectan. En Chile, la gente tiene terror al fracaso y es entendible porque los que emprendemos lo arriesgamos todo. Por lo tanto, lo primero que aprendí es creer, avanzar y arriesgarme a pesar de sentir miedo. Decidí que no me iba a frenar”, comentó.

Agregó que “lo segundo que aprendí y siempre lo relato en mis charlas es que el emprendimiento es una pega 24/7. Para que se consolide y crezca no puede ser un trabajo solo de los fines de semana o de a ratos, tampoco las 45 horas semanales. Hay que destinar el tiempo completo. A pesar del sacrificio, los resultados son increíbles”.

Tercero, aprendí a aprender. Mi socio- y esposo- y yo somos profesionales y por eso sabemos la importancia de seguir capacitándonos. El conocimiento es realmente PODER y tenemos que estar dispuestos a aprender constantemente. De hecho, cuando formamos la empresa, partimos como usuarios del Centro de Negocios de San Bernardo, de quienes recibimos asesorías. Siempre ponemos en práctica lo que aprendemos”, enfatizó.

Por último, rescató la asociatividad como un estilo de trabajo: “Es muy importante entender el valor de apoyarse mutuamente y colaborar. A mí me llaman incluso empresas que son nuestra competencia directa, con las que tenemos acuerdos y compartimos negocios. Es importante entender que tu competencia puede incluso ser tu mejor aliado”.

Consejos para afrontar la recesión estimada para el 2023

Georgina subrayó firmemente que “hay que dejar de tener tanto miedo, porque el miedo nos paraliza. Por ejemplo, mi casero de las plantas me comentaba que la cosa no estaba buena, porque otros vendedores de plantas habían cerrado. Yo le dije “¡qué bueno!, porque los clientes de ellos serán ahora clientes suyos”. “Verdad”, me respondió”

Entonces el tema tiene que ver con la perspectiva, con la actitud para encontrar oportunidades incluso en medio de la adversidad. Personalmente, no tengo miedo a la recesión. Cuando llegó la pandemia, nuestra pega era 100% presencial. Pero, de un día para otro nos encerramos en la casa, nos adaptamos y nos digitalizamos. Hay que levantarse y afrontar lo que venga”, detalló.

Hizo ver además que “es importante poner los huevos en distintas canastas, siempre y cuando esto no nos desvíe mucho la atención del negocio principal”.

Igualmente, recalcó la importancia de ir generando redes y fidelizando a los clientes. “En nuestro caso, tenemos muchos clientes que nos compran en forma directa. “Es una relación que se ha trabajado durante años y se debe ir sembrando, para afrontar los tiempos difíciles”, precisó.

Lo otro es crear una cultura férrea de ahorro. En las charlas siempre insisto a que no se tienten ni hagan gastos superfluos, que es algo común. Tampoco hay que temer al endeudamiento. Pero hay que apostar por uno que sirva para invertir, crecer, mejorar, generar más dinero. En nuestra empresa trabajamos mucho el orden financiero. Gastamos e invertimos, según las prioridades definidas previamente, y el resto lo ahorramos “, relató.

Añadió que “en este sentido, nos ha ayudado nuestra formación profesional, para tener más conocimientos de herramientas financieras, como las de inversión. De todas formas, el no contar con un título profesional no es excusa para informarse. Insisto que emprendedores y emprendedoras deben conocer e investigar más, ampliar su visión y cambiar la mirada a una más potente que los impulse a crecer

Con respecto a lo último, Georgina destacó que “en esto hay un gran papel de parte de Sercotec, Corfo, municipalidades y muchas otras organizaciones, con el fin de que impulsen a emprendedores y emprendedoras a transformarse. Estas instituciones entregan bastante apoyo y muchos recursos informativos, pero los usuarios no los asimilan bien. Necesitan salir de su zona de confort y proyectarse al futuro”.

Complementó que “la justificación de no hacerlo es que los dueños y dueñas hacen de todo y corren todo el tiempo. Es cierto, a nosotros nos pasa. Pero hay que ser ordenados. Dividir el día: planificar, aprender, mejorar, vender, fidelizar clientes. Por eso es importante ser organizados y fijar objetivos”.

Reiteró que “para afrontar las nuevas crisis, como una posible recesión, es atreverse y trabajar. Hay emprendedores y emprendedoras que siguen repitiendo fórmulas que ahora ya no funcionan. Si bien en la pandemia, muchos y muchas sobrevivieron y se adaptaron, hay que cultivar sus recursos internos, como la resiliencia, el empoderamiento, la autoconfianza. Hay un trabajo emocional importante. Porque apoyo hay. El ecosistema de emprendimiento pone a disposición muchos instrumentos gratuitos que acompañan el desarrollo de negocios. Estoy hablando de organismos públicos, incubadoras, universidades, bancos, fundaciones, que invierten para que a uno le vaya bien”-

Por último, creo importante recordar que siempre hay oportunidades de negocios. Es vital encontrarlas para dar más valor agregado. Varios emprendimientos nacen de la compraventa y el mercado está saturado de ropa, zapatos, accesorios, maquillaje. Por lo tanto, la invitación es a innovar, digitalizarse, incorporar sustentabilidad. Para ello, hay que cambiar la percepción, capacitarse, poner en práctica lo aprendido y siempre estar planificando. Más actitud y disciplina”.

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Publicado en: www.guia14.cl el 17/01/2023 a las 2:00 pm

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